28 enero 2009

La casa perfecta

la-casa-perfecta.7KfyzM6Ggvv7.jpg

De vez en cuando me evado y visito la casa perfecta. Es una casa que tiene dos plantas, un jardín zen y una bañera en la que cabemos dos personas. En la cocina hay un mostrador con una plancha para hacer tortitas y una nevera gigante.

Puedo visitar la casa perfecta cuando quiero, por que es un escenario virtual en Raibow Six , un juego en el que junto a maniquís virtuales te dedicas a desactivar bombas, disparar a terroristas y rescatar rehenes en escenarios variados entre los que se encuentra la casa perfecta.

Pero a mi lo que me gusta ocasionalmente no es disparar con esos muñecos que se llaman Tom o Anita. Es entrar en esa casa perfecta y recorrer sus pasillos. Descubrir habitaciones nuevas e imaginar una vida allí, donde uno se puede sentar al lado de una fuente con silenciosas carpas. El quid es que no puedes pasear tranquilo por que tristes remedos humanos van a por ti para matarte. Y si los matas usando tu UZI virtual el juego se acaba y no puedes seguir en la casa perfecta, así que lo que hago es esconderme y tratar de pasar desapercibido en ese limbo del que uno despierta preguntándose si esas divagaciones tienen que ver con la literatura o la psiquiatría.