09 febrero 2009

La crisis en Extremadura

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Un ministro del gobierno central afirma que la crisis económica tendrá menos impacto en Extremadura y estoy de acuerdo con eso. El campo no respira la velocidad y dependencia de la inmediatez que hay en la ciudad y se entiende el fenómeno ciclico y los altibajos por vivir cerca de la naturaleza. Se aguantan los malos años con el resabio tranquilo de los que han conocido muchos inviernos y primaveras en un entorno en el que a veces el destino guarda una broma. En el mundo rural hay una economía que la tecnocracia sabelotodo no puede cuantificar ya que no aparece en las estadísticas por que hay una cultura de intercambio en la que todos se tratan de tú a tú. Uno presta un campo a cambio de quesos de oveja caseros. Otro arregla la tubería de uno que le presta el tractor.

En una cultura de la especialización en la que estudiar ingeniería no implica saber como funciona un motor o una caldera, la gente acaba resultando incapaz de valerse por sí misma. Aquí cualquier vecino sabe arreglar el motor de un precioso camioncito como el de la foto a base de piezas sueltas. Las fechas adecuadas para plantar tomates. Como hacer queso, aceite o matar a un cerdo con sus manos para tener proteínas garantizadas durante todo el año o hacer mermelada de frutos silvestres. En época de crisis, lo mejor que puede hacer uno es quitarse la soberbia adquirida en la metrópolis y aprender de los viejos del pueblo.