24 febrero 2009

La primera luna de primavera

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El carnaval anuncia la primera luna de primavera y los pájaros vuelven a poblar los árboles. Las bromas son espontáneas. Con casco de cartón y una escoba, "Y" se pasa el día con sus amigos favoritos: Robin Hood y Don Quijote.

En mi caso, una nariz de payaso color butano basta. La extraigo del tapón de una bombona idem. En Cataluña se empeñaban en que todos los niños de cada colegio se disfrazasen de lo mismo según edades, decidiendo los profes aquello que les parecía más gracioso a la par que políticamente correcto. Acaban todos disfrazados de objetos inanimados o agrupaciones de fantasía tipo personajes Disney, sin espacio para manifestar su imaginación. ¡ Que diferencia con la libertad que tienen aquí! A los niños les encanta recrear su fantasía individual y a los mayores también. El espíritu del carnaval se pierde cuando intenta encauzarse.

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Al estar prohibido en nuestro país durante la dictadura franquista el sentido del carnaval se perdió en muchos lugares. El carnaval expresaba la segunda vida del pueblo y se basaba en el principio de la risa, en una liberación transitoria. Se abolían las relaciones jerárquicas, las reglas, todas las personas eran iguales, y se generaba un contacto libre entre ellas. Regresando al presente : Tengo un acordeón verde. Voy a hacerle pedorretas a mi vecina y a tocar una polca obscena.