09 abril 2009

La pesadilla del feminismo radical



Estamos en una época andrógina, en la que el carácter de los géneros tiende a perder algunos componentes esenciales que probablemente hagan un mundo más aburrido. Plano. Sin interés.

Ante la apatía y la estulticia es necesario un estímulo y no hay mejor estimulante que el grán pollón rosa gigante de Kanamara.

Acaba de producirse en Japón el festival tradicional de esa localidad. Se celebra todos los años el primer domingo de abril en Kawasahidaishi y está dedicado a los dioses Shinto de la fertilidad y el tema principal de la festividad son los falos. Las implicaciones subjetivas suscitadas por lo fálico son amplias, e incluyen la fertilidad, poder generativo, erotismo y fuerza.