20 mayo 2009

Un relato de guerrilla


Este blog nació como recordatorio personal, para dimensionar mi día a día y los procesos caóticos que implican mi actividad creativa. Pensé que sería una forma procurar comprenderlos y comprenderme. Por eso me he propuesto comenzar el relato de como se hizo N@ufragos, mi primer y accidentado largometraje.

Y comienzo resumiendo, por el final.

Dos años de trabajo. La pérdida de mis ahorros. Mis peores pesadillas: Eso era N@ufragos. La película estaba en mi mano. Era una cajita azul, más pequeña que un libro. Y llevaba este otoño ya casi dos años en el cajón.

Un buen día, después de trasladarme a vivir al campo, al organizar mis archivos volví a ver esa cajita azul y no pude resistirme a visionarla. El proyecto me había hecho digerir tantos cristales, clavos y latas oxidadas que acabé con el estómago de un tiburón y siendo al mismo tiempo, alérgico a ella. Descubrí que había cosas que me gustaban. Además del pesimismo, uno de los ejes de la película era la existencia de teléfonos con cámara, a través de los cuales se transmitía un asesinato. En esa película aún no existía esa tecnología y tal vez era el momento de que se entendiera mejor. Decidí entonces hacer un pequeño esfuerzo y moverla de nuevo en los círculos del cine independiente.

Al cabo de unas semanas me llamaron para seleccionarla oficialmente a competición en el Festival Internacional de Cine Chico de Canarias-Isla de La Palma. Aunque no pude integrarme en ese pequeño festival por cuestiones de trabajo, me alegré de que N@ufragos comenzase a respirar un poco de nuevo.

Y ahora, regularmente, contaré algo de esa historia desde el principio.