19 junio 2009

La función de lo negativo



Una vez con el esbozo de lo que quería hacer, procedí a buscar a mi equipo. En N@ufragos aprendí muchas cosas, y la mayoría de ellas a través de experiencias no positivas. De hecho tendría las peores experiencias personales de mi vida en esa etapa.

Había comenzado a filmar planos por mi cuenta, cosas que pensé que necesitaría, aunque debía buscar un equipo técnico y actores cuanto antes. Ignoraba el proceso de hacer una película y me empeñé en mantenerme en la ignorancia y actuar a mi modo, ya que para eso era tarde y lo único que conseguiria sería bloquearme.

Puse un anuncio y decidí que el equipo estuviera compuesto de gente sin experiencia, la mayoría estudiantes de cine o recién graduados. Pensé (erróneamente) que de ese modo tendríamos menos trabas mentales al buscar una senda própia. Era un equipo de personas que en otros rodajes hubieran sido limitados a llevar café y consideré la escritura de un manifiesto, en el que la cámara digital posibilitaba una rebelión contra lo establecido.

Después de un rapidísimo proceso de selección en el que me limité a reclutar los primeros quince individuos menores de treinta años que llegaron, continué la fase de localización para encontrar escenarios. Necesitaba:

Un cine x
Una playa
Un club oscurísimo
Un bar cutrísimo
Unos lavabos en los que quepan cuatro asesinatos
Una ferretería para fabricar armas caseras
Y unos 70 lugares más...

Aún no sabía bien lo que me esperaba ni las sorpresas que me depararían las personas. Ahora veo la parte negativa de la existencia como uno ve las arañas : no hay que eliminarlas por que cumplen una función. Y esta está relacionada con todo lo que implica vivir y crecer.