10 julio 2009

Ciencia ficción y bricolage


Teníamos encima octubre y seguía realizando escenas sueltas. Entre tanto: casting, localizaciones y bricolage para hacer realidad algo que no existía en ese momento : los teléfonos móviles con cámara.

El tema central de la película era el asesinato por y para vouyeurs de la red, algunos de los cuales imaginé que tenían que llevar encima un teléfono similar a los que ya existen hoy en el mercado y que son los precursores de la próxima tecnología 4G , ya basada totalmente en un sistema IP.

Los teléfonos eran un vehículo primordial: personas integradas en una red social ciega, enferma de aburrimiento crónico, bulimia visual y comercialización de la vida intima. Un mundo virtual donde la moral y deseo pierde su equilibrio y se perturba la capacidad de discernir entre el bien y el mal. El ser humano es en ese mundo una ficha. Carne de cañón, como en un comecocos.

En el 2002 los móviles carecían de cámara y realizar una videoconferencia tenía sus complicaciones. Hicimos varios prototipos, algunos de ellos fabricados a partir de linternas.

¿Donde se colocaría la óptica en los teléfonos móviles? Ahora parece fácil, pero en ese momento era un reto a la imaginación.