18 septiembre 2009

El 49283423432343 post sobre la lluvia

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Los tropecientos mil bloggers que pueblan la península, encerrados frente al ordenador como murciélagos se asoman a la ventana. Sus ojos de topo albino parpadean frente a la luz natural del cielo plomizo. Reciben una impresión sorprendente. Inesperada. ¡ Pasa algo en la calle! Antes de comenzar a respirar el aire húmedo se precipitan en sus teclados para comentar sus impresiones personales.

Llueve.

En medio de una frenética actividad, y con un lío de mil demonios SE ME VA LA LUZ. Zas. Se acabó. Finito. Ausklang. No hay teléfono. No hay mail. No hay ventilador. No hay música. Mi piano eléctrico no suena. En lugar de ponerme nervioso, siento una curiosa calma.

No teléfono
No mail
No radio
No TV
No nada...

Salgo a la terraza y observo como caen las gruesas gotas sobre las hojas del membrillo. Los niños se han quitado los zapatos. "K" chapotea y llena de agua un camión amarillo. Una palabra resuena en mi cabeza:

Libre.