16 julio 2010

Día catorce



Día catorce. Treinta días sin tiempo para escribir en el blog. Aguantamos el calor de día. El frío en la madrugada. Siempre juntos. Poco a poco, a través de las duras horas que implica un proyecto de guerrilla nos hemos ido acercando hasta que bastan pocas palabras para que cada cual sepa lo que piensa el otro.

Pronto acabará el rodaje y la sensación de que este llegue a su fin es agridulce .

Somos capaces de pasar de lo banal a lo sublime en un milisegundo, por que la conexión ahora entre nosotros es real y tangible y cuesta pensar que eso tendrá un fin, que dejaremos de abordar juntos la fría madrugada hablando de lo que hablan los locos.