29 agosto 2010

De como perdí 4 kilos en tres días

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Comenzaba a mitigar el calor. Había sido un buen día y me detuve a beber en una fuente.

Es maravilloso beber cuando tienes sed. Se siente vivo y agradecido. Todo encaja y el mundo resulta perfecto. Bebí sin prisa pero sin pausa el agua fresca. Clara. Una vez saciado, me alejé de la fuente y observé que está construida sobre una graciosa plataforma de piedra. Pensando en mis vagos conocimientos de arquitectura sentí como el precioso líquido se extendía por mi cuerpo. La fuente tenía un friso. ¡Que maravilla de friso! - Me dije- Este daba término al gracioso tejado. ¡Que gracioso ese tejado! -me dije, disfrutando del sosiego- Sobre el tejado había un letrero escrito en cuidadosa caligrafía: "Agua no potable".