11 octubre 2018

Premio en la tierra de Cervantes





































He visto a un señor de chaqueta azul que había descubierto una antigua fábrica de mazapanes en miniatura; a una señora que me indicó, la mejor forma de entrar en un sótano lleno de telarañas es abrirse paso con una antena de radio; a un artista capaz de pintar un portaaviones de manera que resulte hermoso y también a dos bailarines que danzan en completo silencio, imaginando la música.
A mi regreso, antes de salir de la ciudad paré, bajé al arcén, y robé un puñado de tierra. La he guardado en un frasco con la intención de hacer pastillas para la inventiva mezclándolas con carbonato de sodio y goma de tragacanto.